Cupcakes de batido de fresa

¡Hola! ¿Cómo va la semana? ¡Ya se va acabando! Este fin de semana tampoco tengo el sábado clase del máster, así que puedo descansar y hornear un poquito más. Hoy os dejo con algo que horneé el fin de semana pasado (una de las cosas, porque fueron varias). Si me seguís por Facebook o Twitter ya lo habréis visto y si no, os presento a los cupcakes más ricos que hemos hecho hasta ahora (¡o eso creo!). ¡Cupcakes de batido de fresa! 

Cupcakes de batido de fresa.

Cupcakes de batido de fresa.

Llevaba mucho tiempo detrás de hacer esta receta, pero no terminaba de sacarle tiempo y cuando tenía tiempo, prefería hacer otra. ¡Vaya error! Como todo lo de la pastelería Hummingbird (en este caso del libro Home Sweet Home) están deliciosos, o más bien, de muerte. Así que vamos a dejar de entretenernos y ¡empecemos con la receta!

Para aproximadamente 12 cupcakes de batido de fresa (a mí me suelen salir más) necesitamos:

  • 70 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
  • 210 g de harina.
  • 250 g de azúcar.
  • 1 cucharada de levadura química.
  • 1/2 cucharadita de sal.
  • 210 ml de leche.
  • 2 huevos.
  • 40 g de batido de fresa en polvo (el Nesquik que ahora se va viendo en los supermercados)

Precalentamos el horno a 170º C y preparamos nuestras cápsulas.

Tamizamos la harina, la levadura y la sal. En nuestra batidora o amasadora mezclamos la mantequilla, la harina, el azúcar, la levadura y la sal hasta que nos quede una consistencia tipo crumble (migas). En una jarra mezclamos la leche, los huevos y los polvos de batido de fresa a mano.

Con nuestra batidora o amasadora a baja velocidad echamos poco a poco la mitad de la mezcla líquida a la mezcla de ingredientes secos y mezclamos hasta que los ingredientes se integren bien. Subimos la velocidad de la batidora un poco y batimos hasta que la mezcla quede suave, pero espesa y sin grumos. Rebañamos los lados del bol con una espátula y volvemos a bajar la velocidad para añadir gradualmente lo que nos queda de la mezcla líquida. Volvemos a repetir el proceso hasta que todo quede bien integrado.

Ya tenemos la masa lista, así que con la ayuda de una cucharada de helado repartimos la masa en nuestras cápsulas. Horneamos durante 20 o 25 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo este salga limpio. Dejamos enfriar.

Cupcakes de batido de fresa.

Cupcakes de batido de fresa.

Para el buttercream de batido de fresa necesitaremos:

  • 325 g de azúcar glas o icing sugar.
  • 250 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
  • 50 ml de leche.
  • 100 g de batido de fresa en polvo.

Tamizamos el azúcar glas y lo batimos con la mantequilla hasta que no queden trozos grandes de mantequilla. En una jarra mezclamos la leche con los polvos de batido de fresa. Vertemos poco a poco esta mezcla al azúcar glas y a la mantequilla con velocidad baja y una vez que esté todo el líquido incorporado subimos a velocidad alta hasta que el buttercream nos quede ligero y esponjoso. Preparamos nuestra manga pastelera y decoramos. En este caso yo usé la boquilla 2D de Wilton de dentro hacia fuera.

¡Espero que os gusten!

¡Un beso!

¡Cupcake de batido de fresa con un batido de fresa!

¡Cupcake de batido de fresa con un batido de fresa!

P.D. ¡Tened cuidado por las calles si vivís en Alcorcón! ¡Hay dos locos conduciendo estos días!

Brownie de Oreo y chocolate

¡Hola! ¿Cómo os va la vida? Yo como siga con esta rutina, poco voy a ir publicando. Con todo lo que tengo que hacer ahora (estudiar, clases de conducir, dar clases de inglés, escuela de idioma y máster) no tengo nunca tiempo de preparar algo y lo peor de todo es que cuando tengo tiempo no tengo ganas. Espero que este fin de semana que no tengo máster solucione esto un poco. Así que de momento, como ya dije hace un mes, voy a tirar de cosas que preparé hace bastante ya para aquellos que habéis echado de menos que publique algo (mi hermana, por ejemplo).

Hoy os traigo algo riquísimo… No duro mucho de lo bueno que estaba. Pero… ¿cómo no iba a estar bueno si lleva chocolate y oreos? Mis dos ingredientes preferidos como ya habréis intuido de mis recetas. ¡Os presento el brownie de oreo y chocolate definitivo de Tu medio cupcake!

Brownie de oreo y chocolate.

Brownie de oreo y chocolate.

Para un brownie de oreo y chocolate (molde redondo de 20 o 23 cm de diámetro) necesitaremos:

  • 3 huevos.
  • 2 yemas de huevo.
  • 200 g de chocolate negro.
  • 165 g de mantequilla.
  • 165 g de azúcar moreno.
  • 155 g de galletas Oreo (un paquete y un poco de otro).
  • 30 g de harina.
  • 15 g de cacao en polvo sin azúcar.
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.
  • Una pizca de sal.

Preparamos el molde, engrasándolo con mantequilla tanto fondo como paredes. Troceamos las Oreos en cuartos y reservamos unas 5 galletas para decorar luego la parte de arriba. Ponemos a precalentar el horno a 180º C.

Fundimos la mantequilla y el chocolate en un mismo cuenco a baño maría, removiéndolo para que se deshaga bien, o en el microondas. Si utilizáis el microondas, tened cuidado de que el chocolate no se os queme. Lo reservamos.

Batimos en un bol los huevos, las yemas y el extracto varios minutos hasta que doblen o tripliquen su volumen. La mezcla debe adquirir un color más claro y una textura más cremosa.

Añadimos a esta mezcla la mitad del azúcar con cuidado de que no baje el volumen y batimos hasta que se integren los ingredientes. A continuación hacemos lo mismo con el resto del azúcar.

Añadimos la mezcla de chocolate y mantequilla también con cuidado de que no baje el volumen y con una espátula de silicona lo vamos mezclando todo con movimientos envolventes sin que pierda volumen. No volváis a batir con la batidora o la mezcla se hará más compacta. Una vez que esté bien mezclada, añadimos la harina, el cacao y la sal y continuamos con nuestros movimientos envolventes hasta mezclar bien.

Por último, añadimos las Oreos troceadas y mezclamos un poco para que se repartan. Echamos la masa en el molde engrasado  y decoramos la parte de arriba con las galletas Oreos que reservamos. Horneamos durante 30 – 40 minutos y dejamos enfriar en una rejilla. Tened cuidado, pues si cortáis el brownie cuando aún está caliente, el chocolate estará demasiado líquido.

Brownie de Oreo y chocolate.

Brownie de Oreo y chocolate.

Como veis nada difícil y bastante satisfactorio 🙂 Espero que lo disfrutéis y… ¡hasta el próximo post!

Bizcocho de café y polos de mojito

¡Hola! ¡Siento no haber aparecido en todo un mes! Las vacaciones se van acabando y necesito encontrar un trabajo, cosa que hasta ahora no ha tenido mucho éxito… ¡No habrá que desesperar! También me estoy sacando el carné de conducir. ¡Sí, por fin! Me ha costado lo mío pero parece que lo conseguiré. Es probable que dentro de dos semanas ya me presente al teórico.

Y como siempre, no he parado de hornear y por supuesto, de hacer helados. Así que tenemos que ponernos al día bastante. Para retomarlo os sugiero un bizcocho de café de Las recetas de la pastelería Hummingbird. Esta receta la hice durante mis vacaciones en Melilla por lo fácil que es hacerla y por lo poco que requiere (no son ingredientes para nada raros que me costara horrores encontrar en Melilla). Salvo que en esa ocasión no le hice la crema que la pastelería Hummingbird nos sugiere por falta de una batidora en condiciones. Pero aun así os la pongo que seguro que ambas cosas quedan deliciosas juntas. ¡Vamos con la receta!

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Para un bizcocho de café (molde en forma de anillo de 25 cm de diámetro) necesitamos:

  • 2 cucharadas de café instantáneo granulado (nos vale el Nescafé).
  • 450 g de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 450 g de azúcar.
  • 8 huevos.
  • 450 g de harina.
  • 2 cucharadas de levadura química.
  • 2 cucharaditas de cacao en polvo.

Ponemos el café instantáneo granulado y 170 ml de agua en un cazo y lo llevamos a ebullición a fuego medio. Hervimos hasta que la mezcla se reduzca a la mitad y retiramos del fuego. Dejamos enfriar por completo.

Preparamos nuestro molde y precalentamos el horno a 170º C.

Batimos la mantequilla, el azúcar y la mezcla de café fría con una amasadora o batidora hasta que los ingredientes estén bien mezclados. Agregamos los huevos uno a uno, mezclando bien y rebañando con una espátula las paredes del cuenco tras cada adición.

Tamizamos la harina, la levadura y el cacao y lo vamos incorporando poco a poco a la mezcla anterior mientras batimos. Tiene que quedar todo bien mezclado y esponjoso.

Vertimos la masa en el molde y alisamos la superficie. Horneamos durante 40 minutos, más o menos, o hasta que el bizcocho parezca firme y al tocarlo vuelva a su posición (¡cuidado con la temperatura!). Lo dejamos enfriar ligeramente en el molde antes de desmoldarlo. Lo desmoldamos sobre una rejilla hasta que se enfríe por completo.

Para el glaseado de vainilla necesitamos:

  • 250 g de azúcar glas o icing sugar tamizado.
  • 80 g de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 25 ml de leche.
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.

Batimos el azúcar glas y la mantequilla en una amasadora o batidora a velocidad media-baja hasta que estén bien mezclados. Bajamos la velocidad y mezclamos en otro cuenco la leche y el extracto de vainilla. Los añadimos a la preparación, poco a poco, incorporando dos cucharadas cada vez. Cuando hayamos añadido todo subimos la velocidad al máximo y batimos hasta que el glaseado esté ligero y esponjoso, 5 minutos como mínimo.

Echamos el glaseado sobre nuestro bizcocho y decoramos con virutas de chocolate.

Y de regalo ¡polos de mojito! Sí, otra vez con los mojitos.

Polos de mojito.

Polos de mojito.

Para 6-8 polos de mojito necesitamos:

  • 1 lima.
  • 1 manojo de hierbabuena.
  • 350 ml de agua.
  • 3 cucharadas de azúcar.
  • 3 cucharadas de ron.

Lavamos la lima y sacamos su raspadura. La exprimimos.

Reservamos unas hojas de hierbabuena y el resto lo majamos en el mortero.

Vertimos el agua en un cazo y añadimos el azúcar y la piel de lima. Sin dejar de remover, calentamos hasta que el azúcar se haya disuelto completamente. Añadimos la hierbabuena majada, apartamos del fuego el cazo y dejamos reposar la mezcla 10 minutos tapada. Lo destapamos y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente.

Pasamos la mezcla por un colador y añadimos el zumo de lima y el ron. Picamos las hojas de hierbabuena reservadas y las añadimos.

Repartimos la preparación entre los moldes y los metemos en el congelador durante un mínimo de 8 horas. ¡Y ya los tenemos! ¡Qué aproveche!

¡Un beso y hasta la próxima!

Helado de mojito y mojito

¡Hola! Ya estoy aquí de nuevo con algo fresquito. Esta vez toca dos cositas: ¡helado de mojito y mojito! (no sé qué nos estará pasando con los mojitos este año en mi casa…).

El helado es un helado bastante refrescante y con bastante buen sabor ^^ La verdad es que me gusta mucho, pero aun así el helado de cookies sigue siendo mi favorito (¿no lo habéis probado aún?).

¡Vamos con nuestra primera receta!

Helado de mojito.

Helado de mojito.

Para el helado de mojito necesitamos:

  • 350 ml de nata para montar.
  • 250 ml de leche.
  • 60 g de azúcar moreno.
  • 60 g de azúcar blanco.
  • 40 g de azúcar invertido.
  • 4 yemas.
  • 60 ml de zumo de lima exprimido.
  • 75 ml de ron blanco.
  • 20-25 hojas de hierbabuena.

Ponemos a calentar la leche, la nata y los azúcares en un cazo hasta que empiece a hervir la mezcla. Retiramos del fuego y añadimos las hojas de hierbabuena. Dejamos reposar la mezcla durante media hora y colamos las hojas.

En un cuenco aparte batimos las yemas a las que añadimos despacio la mezcla de leche removiendo siempre. Volvemos a poner al fuego y sin parar de remover esperamos a que la mezcla espese, sin que hierva. Dejamos que se enfríe. Añadimos el zumo de lima y el ron y removemos.

Ahora tenemos dos opciones:

Con heladera solo tendremos que seguir sus instrucciones para terminar nuestro helado.

Sin heladera necesitaremos meter el helado en un recipiente y guardarlo en el congelador. Durante tres horas tendremos que sacarlo cada hora y batirlo para que no se cristalice.

¿Y por qué no tomarnos luego un mojito con las limas que nos han podido sobrar?

¡Mojitos para todos!

¡Mojitos para todos!

Para un vaso de tubo de mojito necesitamos:

  • 40 ml de ron blanco.
  • 30 ml de zumo de lima exprimida.
  • 6 hojas de hierbabuena.
  • 2 cucharadas de azúcar.
  • Sprite o algo parecido al gusto.

Mezclamos el zumo de lima con el azúcar y las hojas de hierbabuena y aplastamos ligeramente con un mortero la mezcla para que la hierbabuena suelte su esencia. Agregamos el ron blanco y removemos. Añadimos unos hielos y nuestro Sprite al gusto y decoramos con unas hojas de hierbabuena y una rodaja de lima.

¡Espero que estéis disfrutando a tope de lo que nos queda de verano!

¡Un beso!

Bizcocho de piña

¡Hola! ¿Qué tal el veranito? Ya estamos en la segunda quincena de agosto… ¡Pero qué rápido pasa el tiempo! ¿Y qué he hecho este verano? Pues no mucho… Hacer el vago y poco más. Pero del horno (y del congelador este año) no me he olvidado y tengo varias recetas. Una de ellas es el bizcocho de piña de la pastelería de Hummingbird. No digo más, el resto ya os lo sabéis. Sobra decir que parece una nube de lo esponjoso que sale. Lo mío con esta pastelería es preocupante, en serio… ¿Os animáis a probarlo? ¡Vamos allá!

Para un bizcocho de piña (molde de 23 cm) necesitamos:

  • 200 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
  • 200 g de azúcar y 3 cucharadas para espolvorear.
  • 4 huevos.
  • 200 g de harina.
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico.
  • 2 cucharaditas de levadura química.
  • 1/2 cucharadita de sal.
  • 5 rodajas de piña en lata en su jugo.
  • 90 ml del jugo de la piña.

Bizcocho de piña.

Bizcocho de piña.

Precalentamos el horno a 170º C y preparamos nuestro molde. Para prepararlo tenemos dos opciones. O lo forramos con mantequilla y papel de horno o lo engrasamos con mantequilla y espolvoreamos un poco de harina. ¿Ventajas de esto último? Las rodajas de piña y su almíbar no os quedará tan claritos como a mí. Pero como yo no estaba con el horno que normalmente utilizo pues no me fiaba…

Sea cuál sea vuestra opción, ahora tenemos que espolvorear las 3 cucharadas de azúcar sobre el molde y colocar las 5 rodajas de piña sin superponerlas (si no os cupieran podéis cortar una de ellas y meterla por los huecos).

Ahora ya comenzamos con nuestra masa. En una batidora o amasadora batimos la mantequilla y el azúcar hasta que la mezcla quede ligera y esponjosa. Añadimos los huevos uno a uno, mezclando bien y rebañando las paredes del bol tras cada adición.

En un bol aparte, tamizamos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal. Añadimos los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla, mezclando bien hasta que nos quede una masa suave. Añadimos el jugo de la piña y volvemos a mezclar.

Echamos la mezcla en nuestro molde, de forma que las rodajas de piña queden bajo la masa, y horneamos 35-45 minutos o hasta que el bizcocho se dore, al presionarlo vuelva a su posición y al meter un palillo este salga limpio. Dejamos que se enfríe, retiramos el molde, dejándolo al revés, y volvemos a dejar enfriar.

La receta sugiere que si se come caliente se sirva con nata. Nosotros lo comimos frío y sin nada y estaba muy bueno y jugoso.

¡Espero que lo disfrutéis y os guste!

Tarta de chocolate Guinness

¡Hola! ¿Qué tal? Hoy os traigo toda una delicia: otra receta de la pastelería Hummingbird (¡cómo no!). Esta vez es una tarta, pero un poco extraña. ¡Lleva cerveza! Entre otras cosas, pues también lleva buttermilk. ¡Y chocolate! Os preguntaréis a qué puede saber este mejunje. Pues no lo sé, pero lo que sí sé es que está riquísima. ¡Y muy tierna! Yo creo que la unión de la buttermilk y la Guinness es todo un acierto para la esponjosidad de esta tarta. Y ya si le añadimos chocolate… Es una receta perfecta.

¡Vamos con ella!

Tarta chocolate Guinness.

Tarta chocolate Guinness.

 Para la tarta de chocolate Guinness (12-14 porciones, molde de 23 cm) necesitamos:

  • 250 ml de cerveza Guinness.
  • 250 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
  • 80 g de cacao en polvo sin azúcar.
  • 400 g de azúcar.
  • 2 huevos.
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.
  • 140 ml de buttermilk (o 140 ml de leche y 1 cucharada de vinagre).
  • 280 g de harina
  • 2 cucharaditas de bicarbonato.
  • 1/2 cucharadita de levadura química.

Precalentamos el horno a 170º C y preparamos nuestro molde de 23 cm.

Echamos la Guinness en un cazo y añadimos la mantequilla. Calentamos a fuego medio hasta que se derrita la mantequilla y todo quede unido. Retiramos el cazo del fuego y añadimos el cacao en polvo y el azúcar. Aparte, batimos los huevos, el extracto de vainilla y la buttermilk para luego añadirlo a la mezcla anterior.

Tamizamos la harina, el bicarbonato y la levadura en el bol de nuestra batidora/amasadora y le añadimos la mezcla del cazo. Batimos y rebañamos con una espátula las paredes. Volvemos a batir.

Echamos la mezcla en nuestro molde y horneamos durante aproximadamente 45 minutos o hasta que al presionar el bizcocho (con cuidado, por favor) este vuelva a su posición y al meter en el centro un palillo o cake tester este salga limpio. Dejamos que se enfríe y desmoldamos. Dejamos que se termine de enfriar en una rejilla.

Para la crema ¡de queso! necesitaremos:

  • 50 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
  • 300 g de azúcar glas o icing sugar.
  • 125 g de queso Philadelphia frío (no light).
  • Cacao en polvo para espolvorear (opcional).

En nuestra batidora batimos la mantequilla y el azúcar glas hasta que no haya trozos grandes de mantequilla y la mezcla quede arenosa. Añadimos el queso Philadelphia y lo batimos a velocidad baja. Cuando esté más o menos integrado y no vaya a saltar, subimos la velocidad a media y batimos hasta que la crema quede suave y esponjosa. Cuidado de no sobrebatirlo, pues se corta.

Una vez que tengamos nuestra crema, cubrimos la tarta y servimos. ¡Qué ganas tengo de volver a hacerla!

¡Espero que la disfrutéis!

P.D.: ¿A que ha quedado bien el frosting? ¡Menudo invento el plato giratorio!

Helado de cookies

¡Hola! Siento tener abandonado el blog, pero las vacaciones son las vacaciones. Este año ha tocado visitar Viena durante una semana y la verdad es que ha estado muy bien el viaje. Eso sí, mucho calor, diría que incluso más que en Madrid y eso ya creo que es difícil. Lo peor es que no había en casi ningún sitio aire acondicionado, ni siquiera en el hotel, donde solo teníamos un ventilador. ¡Ni cuando llegaba la noche refrescaba! ¡Qué bien nos hubiera venido tener esta receta que os pongo a continuación!

Se trata del segundo helado que hacemos ya con nuestra heladera Fagor ICE16: ¡helado de cookies! (Del primero no escribiré, pues salió muy poca cantidad y creo que no merece la pena… aunque estaba bastante bueno, tendré que hacer algo con él).

Aquí foto de la heladera.

Es un helado que se hace bastante rápido y que realmente está delicioso… Y yo que creía que el helado de Nutella de Alma estaba bueno… Nada que envidiar a este. Para este helado necesitaremos azúcar invertido, así que os dejo aquí la receta:

Para el azúcar invertido necesitamos:

  • 350 g de azúcar.
  • 150 ml de agua.
  • Sobre blanco y morado de gasificantes Hacendado.

En una cacerola echamos el azúcar, el agua y el sobre blanco (ácido tartárico y málico). Lo llevamos a ebullición a fuego intermedio, removiendo constantemente.

Cuando hierva, lo retiramos y añadimos el sobre morado (bicarbonato). Removemos hasta que se baje la espuma que se haya generado y metemos nuestro azúcar invertido en un bote de cristal. En el frigorífico puede durar hasta 1 año.

Para el helado de cookies necesitamos:

  • 250 ml de leche.
  • 400 ml de nata para montar.
  • 1 vaina de vainilla.
  • 4 yemas.
  • 70 g de azúcar.
  • 40 g de azúcar invertido.
  • 3 o 4 cookies (como Chips Ahoy).

Helado de cookies.

Helado de cookies.

Abrimos la vaina de vainilla, sacamos las semillas y reservamos.

En un cazo llevamos a ebullición la leche, el azúcar normal e invertido, las semillas y la vaina de vainilla vacía, retiramos del fuego y colamos. Batimos las yemas y las echamos en otro cazo. Incorporamos la mezcla de leche poco a poco a las yemas sin dejar de batir para que no se cuajen y ponemos de nuevo todo a fuego lento, batiendo constantemente. Estará listo cuando esté muy espeso. Una vez sacado incorporamos la nata y batimos hasta que quede bien mezclado.

Machacamos nuestras galletas con un mortero y las incorporamos a la mezcla.

Sin heladera.

Echamos la crema en un bol y lo metemos al congelador. Cada hora durante 3 horas lo sacaremos y batiremos. Es importante que hagamos esto para que nuestro helado no se cristalice. Por último necesitaremos por lo menos unas 12 horas en el congelador para poder consumirlo.

Con heladera.

Seguimos las instrucciones de nuestra heladera. En nuestro caso, necesitábamos meter el bol de la heladera en el congelador durante al menos 12 horas, echar la crema y dejar remover a la heladera durante 30 minutos. También necesitaremos por lo menos unas 12 horas en el congelador para poder consumirlo.

¡Espero que os guste y hasta la próxima!

¡Un beso!

Tarrina de helado de cookies.

Tarrina de helado de cookies.

Macarons de agua de rosa

¡Hola! ¡Cuánto tiempo, ¿verdad?! He estado un poco ocupadilla, esta vez no con los exámenes, sino con la presentación del trabajo de fin de grado, la graduación, la estancia de mis padres en Madrid, el curso que estoy haciendo y los trámites de los másteres. ¡Porque voy a poder hacer un máster! Al final apareció en el último momento un mecenas y aquí estoy, esperando las correspondientes entrevistas.

Macarons de agua de rosa.

Macarons de agua de rosa.

No obstante, el horno no ha estado apagado, así que tengo varias recetas para poner el blog al día. Una de ellas es esta: macarons de agua de rosa. ¡Vamos con la receta!

Para unos 36 macarons de agua de rosas necesitamos:

(Receta adaptada del libro Macarons de Annie Rigg).

  • 200 g de azúcar glas.
  • 100 g de almendras molidas.
  • 120-125 g de claras de huevo (unos tres huevos).
  • Una pizca de sal.
  • 40 g de azúcar.
  • 1/2 cucharadita de agua de rosas (en mi caso es el de Nielsen Massey).

Tamizamos el azúcar glas y las almendras en un bol aparte. En el bol de nuestra batidora/amasadora echamos las claras de huevo con la sal y batimos hasta que estén a punto de nieve. Seguimos batiendo mientras echamos el azúcar normal a cucharadas. Mezclamos bien tras cada adición, asegurándonos de que nos quede una mezcla blanca y brillante.

Ahora debemos añadir nuestro colorante rosa y el agua de rosas a las claras de huevo y volvemos a remover, insistiendo hasta que el color se reparta bien. Con una cuchara incorporamos la mezcla del azúcar glas y las almendras a las claras de huevo con mucho cuidado de que estas no se bajen. Debemos mezclar con movimientos envolventes hasta que la masa quede homogénea y sin grumos. ¡Es muy importante que las claras no se bajen!

Llenamos nuestra manga pastelera y formamos círculos usando una plantilla o a ojo (estos deberían ser de unos 5 cm de diámetro) sobre nuestras bandejas de horno. Eliminamos las burbujas de aire con un golpe seco y dejamos reposar hasta que se sequen, es decir, hasta que al tocarlos no nos manchemos. Este paso es importante o no saldrá el pie típico del macaron.

Una vez que estén secos, precalentamos el horno a 170º y los horneamos durante más o menos 10 minutos. Sabremos que están hechos cuando se despeguen bien del papel de hornear. Dejamos enfriar en la bandeja.

Macarons de agua de rosa.

Macarons de agua de rosa.

Para el relleno de buttercream de agua de rosas necesitamos:

  • 125 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
  • 250 g de azúcar glas.
  • 1/2 cucharadita de agua de rosas.

Tamizamos el azúcar glas y lo batimos con la mantequilla en nuestra batidora/amasadora hasta que se integren bien. Echamos nuestro agua de rosas y volvemos a batir.

Llenamos una manga pastelera con la buttercream y montamos nuestros macarons.

He de decir que el sabor es raro, pero a mí personalmente me gustó y a Sergio también. Es cuestión de probarlo y de innovar un poco. Espero que os animéis a ello y ya me contaréis qué os parecen.

¡Un beso y hasta la próxima!

Cupcakes de daikiri de fresa

¡Hola! Ya estoy por aquí de nuevo. Esta vez parece que los exámenes no me tienen tan ocupada como normalmente, aunque en parte esto me preocupa porque no sé yo si estoy muy dejada o realmente es todo más fácil. Ya veremos los resultados.

En cuanto a lo que nos trae por aquí, hoy traigo unos cupcakes de daikiri de fresa de, como no, The Hummingbird bakery: Cake days. Y no, no os voy a decir lo maravilloso que es otra vez (¡Ups! Lo he hecho :().

Cupcakes de daikiri de fresa.

Cupcakes de daikiri de fresa.

Tenía ganas de volver a hacer algo con alcohol (si es que queda alcohol después de pasar por el fuego) y aquí estamos. Es bastante sencilla, aunque necesitaremos un poco más de tiempo que normalmente. No me malinterpretéis, no es que necesite más de nuestro tiempo, sino que una parte de los ingredientes tiene que reposar unos 40 minutos en el alcohol 😛

Esta receta está pensada para unos 24-30 minicupcakes, pero como yo no tengo ni bandeja ni papelitos de minicupcakes, hice cupcakes normales. De esta forma “solo” salen 9, aunque está bien que no salgan muchos porque la fresa no me inspira mucha confianza para dejarla mucho tiempo. ¡Vamos con ella!

Para unos 9 cupcakes de daikiri de fresa necesitamos:

  • 100 ml de ron blanco (en el Mercadona se encuentra sin problemas).
  • 170 g de azúcar.
  • 150 g de fresas.
  • 40 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
  • 120 g de harina.
  • 1 1/2 cucharaditas de levadura química.
  • 1/4 de cucharadita de sal.
  • 1 huevo.
  • 120 ml de leche.
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla.

Precalentamos el horno a 170º C y preparamos nuestra bandeja con las cápsulas.

Ponemos en un cazo pequeño el ron y 30 g del azúcar y lo llevamos a hervir, dejando que se reduzca la mezcla hasta más o menos la mitad. Lo dejamos apartado para que se enfríe. Por otro lado cortamos las fresas en pequeños trocitos y las dejamos sumergidas en la mezcla del ron durante unos 30 o 40 minutos.

Mientras podemos ir tamizando la harina, la levadura y la sal y mezclándolas con nuestra amasadora o batidora junto a la mantequilla y el resto de azúcar hasta que parezcan migas de pan, o algo parecido.

En una jarra aparte, batimos ligeramente el huevo con la leche y el extracto de vainilla y lo vamos añadiendo poco a poco a la mezcla seca mientras batimos a velocidad baja. Subimos un poco la velocidad y dejamos que se mezcle todo bien. Con nuestra espátula limpiamos las paredes del bol y volvemos a mezclar.

Cupcakes de daikiri de fresa.

Cupcakes de daikiri de fresa.

Ahora sacamos las fresas del ron y reservamos el líquido. Metemos una parte de las fresas en las cápsulas, dejando unas pocas reservadas para la decoración y llenamos con nuestra mezcla unos 2/3 de las cápsulas. ¡Y vamos al horno! Horneamos unos 20 minutos o hasta que al pinchar nuestros cupcakes con un palillo este salga limpio. Los sacamos a una rejilla y antes de que se enfríen les echamos por encima media cucharadita del líquido del ron a cada uno. Ahora sí que ya los podemos dejar enfriar 🙂

Mientras hacemos nuestro buttercream.

Para el buttercream de daikiri de fresa necesitamos:

  • 80 g de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 250 g de azúcar glas.
  • 1/2 cucharadita de ralladura de lima.
  • 2 cucharaditas de leche.

Batimos la mantequilla con el azúcar glas (tamizado) y la ralladura de lima hasta que queden integrados. Añadimos 4 cucharaditas del líquido del ron y seguimos batiendo. Echamos las dos cucharaditas de leche si la mezcla queda muy seca y batimos durante al menos 5 minutos. Si sigue quedando seca, podéis echar alguna cucharadita más de leche (la receta dice que son 4 cucharaditas, pero a mí no me hicieron falta). Una vez que esté lista, extendemos la crema por encima de nuestro cupcake y utilizamos las fresas que nos sobraron anteriormente para decorar. ¡Y ya está! Unos cupcakes fáciles y deliciosos para sorprender a nuestras visitas o, quién sabe, para alegrarnos la tarde 🙂

Cupcakes de daikiri de fresa.

Cupcakes de daikiri de fresa.

¡Espero que os gusten y hasta la próxima!

Cookies de chocolate con pepitas de chocolate blanco

¡Hola!

Hoy tocan galletas. Y conociéndome  tenían que ser de chocolate. De chocolate negro, pero con pepitas de chocolate blanco. El resultado… ¡Cookies de chocolate con pepitas de chocolate blanco!

Un poco deformes, pero ricas.

Un poco deformes, pero ricas.

¿Os gustan las galletas crujientes? ¿O sois más de galleta blandita y jugosa? Yo soy de las que piensa que depende del día. Y hoy era el día de las galletas blanditas y jugosas. La receta es de uno de mis blogs favoritos: Sally’s Baking Addiction pues parece que esta chica y yo tenemos mucho en común en cuanto a gustos por la comida. Cosa que publica, cosa que por lo general me gusta. Y las cookies de chocolate son algo que nos gusta a ambas.

Como podéis ver las cantidades están en cups, tablespoons y teaspoons, así que las he pasado a gramos para los que no tengáis estos medidores. De todas formas son baratillos. Estos me costaron en total unos 8€ y además son bonitos (¡colores!). ¡Pero vamos ya con la receta!

Cucharas medidoras.

Cucharas medidoras.

Para unas 16 cookies grandes de chocolate con pepitas de chocolate blanco necesitamos:

  • 110 g de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 100 g de azúcar normal.
  • 110 g de azúcar moreno.
  • 1 huevo.
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.
  • 120 g de harina.
  • 50 g de cacao en polvo sin azúcar.
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico.
  • Una pizca de sal.
  • 2 cucharadas de leche.
  • 180 g de pepitas de chocolate blanco.

Batimos la mantequilla con los dos tipos de azúcar hasta que la mezcla se integre y quede cremosa. Batimos en un bol aparte el huevo con el extracto de vainilla y lo añadimos a la mezcla de la mantequilla, batiendo hasta que todo se integre. En otro bol tamizamos la harina, el cacao, el bicarbonato y la sal y vamos añadiendo todo poco a poco a la mezcla de la mantequilla. Batimos y con nuestra espátula vamos despegando lo que se pega en el bol. Una vez que tengamos la mezcla de harina totalmente echada, echamos la leche. Tienen que ser 2 cucharadas, ni más, ni menos, pues si no la masa será imposible de trabajar. Batimos y echamos nuestras pepitas. Las distribuimos bien y volvemos a despegar con la espátula nuestra masa del bol. Esta masa quedará pegajosa, pesada y difícil de manejar, por lo que tenemos que dejarla reposar en la nevera (con papel film) durante al menos dos horas, máximo 36 horas.

Galleta mordida.

Galleta mordida.

Precalentamos el horno a 170º C.

Después del reposo en la nevera dividiremos la mezcla en 16 bolitas iguales o si tenéis los medidores podéis utilizar dos tablespoons y hacer una bolita. Ponemos algunas pepitas encima de nuestras bolitas ¡y al horno! Horneamos durante 12 minutos más o menos. Las galletas parecerán que no están hechas pero sí que lo están. De todas formas podéis presionarlas ligeramente (y con cuidado para que no os queméis) para ver si están demasiado blandas. Tened en cuenta que una vez fuera, ya en la rejilla, endurecen un poco.

Las galletas duran en un recipiente cerrado perfectamente 7 días. No se endurecerán pero tampoco creo que os vayan a durar tanto. Están muy buenas, de verdad. Y eso es todo por hoy, ¡hasta la próxima!

P.D.: ¿Sabéis qué puedo hacer para que no me salgan tan feas? ¿Y qué chocolate puedo usar para que no se queme? Este era chocolate valor.