Bizcocho de café y polos de mojito

¡Hola! ¡Siento no haber aparecido en todo un mes! Las vacaciones se van acabando y necesito encontrar un trabajo, cosa que hasta ahora no ha tenido mucho éxito… ¡No habrá que desesperar! También me estoy sacando el carné de conducir. ¡Sí, por fin! Me ha costado lo mío pero parece que lo conseguiré. Es probable que dentro de dos semanas ya me presente al teórico.

Y como siempre, no he parado de hornear y por supuesto, de hacer helados. Así que tenemos que ponernos al día bastante. Para retomarlo os sugiero un bizcocho de café de Las recetas de la pastelería Hummingbird. Esta receta la hice durante mis vacaciones en Melilla por lo fácil que es hacerla y por lo poco que requiere (no son ingredientes para nada raros que me costara horrores encontrar en Melilla). Salvo que en esa ocasión no le hice la crema que la pastelería Hummingbird nos sugiere por falta de una batidora en condiciones. Pero aun así os la pongo que seguro que ambas cosas quedan deliciosas juntas. ¡Vamos con la receta!

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Para un bizcocho de café (molde en forma de anillo de 25 cm de diámetro) necesitamos:

  • 2 cucharadas de café instantáneo granulado (nos vale el Nescafé).
  • 450 g de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 450 g de azúcar.
  • 8 huevos.
  • 450 g de harina.
  • 2 cucharadas de levadura química.
  • 2 cucharaditas de cacao en polvo.

Ponemos el café instantáneo granulado y 170 ml de agua en un cazo y lo llevamos a ebullición a fuego medio. Hervimos hasta que la mezcla se reduzca a la mitad y retiramos del fuego. Dejamos enfriar por completo.

Preparamos nuestro molde y precalentamos el horno a 170º C.

Batimos la mantequilla, el azúcar y la mezcla de café fría con una amasadora o batidora hasta que los ingredientes estén bien mezclados. Agregamos los huevos uno a uno, mezclando bien y rebañando con una espátula las paredes del cuenco tras cada adición.

Tamizamos la harina, la levadura y el cacao y lo vamos incorporando poco a poco a la mezcla anterior mientras batimos. Tiene que quedar todo bien mezclado y esponjoso.

Vertimos la masa en el molde y alisamos la superficie. Horneamos durante 40 minutos, más o menos, o hasta que el bizcocho parezca firme y al tocarlo vuelva a su posición (¡cuidado con la temperatura!). Lo dejamos enfriar ligeramente en el molde antes de desmoldarlo. Lo desmoldamos sobre una rejilla hasta que se enfríe por completo.

Para el glaseado de vainilla necesitamos:

  • 250 g de azúcar glas o icing sugar tamizado.
  • 80 g de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 25 ml de leche.
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.

Batimos el azúcar glas y la mantequilla en una amasadora o batidora a velocidad media-baja hasta que estén bien mezclados. Bajamos la velocidad y mezclamos en otro cuenco la leche y el extracto de vainilla. Los añadimos a la preparación, poco a poco, incorporando dos cucharadas cada vez. Cuando hayamos añadido todo subimos la velocidad al máximo y batimos hasta que el glaseado esté ligero y esponjoso, 5 minutos como mínimo.

Echamos el glaseado sobre nuestro bizcocho y decoramos con virutas de chocolate.

Y de regalo ¡polos de mojito! Sí, otra vez con los mojitos.

Polos de mojito.

Polos de mojito.

Para 6-8 polos de mojito necesitamos:

  • 1 lima.
  • 1 manojo de hierbabuena.
  • 350 ml de agua.
  • 3 cucharadas de azúcar.
  • 3 cucharadas de ron.

Lavamos la lima y sacamos su raspadura. La exprimimos.

Reservamos unas hojas de hierbabuena y el resto lo majamos en el mortero.

Vertimos el agua en un cazo y añadimos el azúcar y la piel de lima. Sin dejar de remover, calentamos hasta que el azúcar se haya disuelto completamente. Añadimos la hierbabuena majada, apartamos del fuego el cazo y dejamos reposar la mezcla 10 minutos tapada. Lo destapamos y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente.

Pasamos la mezcla por un colador y añadimos el zumo de lima y el ron. Picamos las hojas de hierbabuena reservadas y las añadimos.

Repartimos la preparación entre los moldes y los metemos en el congelador durante un mínimo de 8 horas. ¡Y ya los tenemos! ¡Qué aproveche!

¡Un beso y hasta la próxima!

Bizcocho de piña

¡Hola! ¿Qué tal el veranito? Ya estamos en la segunda quincena de agosto… ¡Pero qué rápido pasa el tiempo! ¿Y qué he hecho este verano? Pues no mucho… Hacer el vago y poco más. Pero del horno (y del congelador este año) no me he olvidado y tengo varias recetas. Una de ellas es el bizcocho de piña de la pastelería de Hummingbird. No digo más, el resto ya os lo sabéis. Sobra decir que parece una nube de lo esponjoso que sale. Lo mío con esta pastelería es preocupante, en serio… ¿Os animáis a probarlo? ¡Vamos allá!

Para un bizcocho de piña (molde de 23 cm) necesitamos:

  • 200 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
  • 200 g de azúcar y 3 cucharadas para espolvorear.
  • 4 huevos.
  • 200 g de harina.
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico.
  • 2 cucharaditas de levadura química.
  • 1/2 cucharadita de sal.
  • 5 rodajas de piña en lata en su jugo.
  • 90 ml del jugo de la piña.

Bizcocho de piña.

Bizcocho de piña.

Precalentamos el horno a 170º C y preparamos nuestro molde. Para prepararlo tenemos dos opciones. O lo forramos con mantequilla y papel de horno o lo engrasamos con mantequilla y espolvoreamos un poco de harina. ¿Ventajas de esto último? Las rodajas de piña y su almíbar no os quedará tan claritos como a mí. Pero como yo no estaba con el horno que normalmente utilizo pues no me fiaba…

Sea cuál sea vuestra opción, ahora tenemos que espolvorear las 3 cucharadas de azúcar sobre el molde y colocar las 5 rodajas de piña sin superponerlas (si no os cupieran podéis cortar una de ellas y meterla por los huecos).

Ahora ya comenzamos con nuestra masa. En una batidora o amasadora batimos la mantequilla y el azúcar hasta que la mezcla quede ligera y esponjosa. Añadimos los huevos uno a uno, mezclando bien y rebañando las paredes del bol tras cada adición.

En un bol aparte, tamizamos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal. Añadimos los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla, mezclando bien hasta que nos quede una masa suave. Añadimos el jugo de la piña y volvemos a mezclar.

Echamos la mezcla en nuestro molde, de forma que las rodajas de piña queden bajo la masa, y horneamos 35-45 minutos o hasta que el bizcocho se dore, al presionarlo vuelva a su posición y al meter un palillo este salga limpio. Dejamos que se enfríe, retiramos el molde, dejándolo al revés, y volvemos a dejar enfriar.

La receta sugiere que si se come caliente se sirva con nata. Nosotros lo comimos frío y sin nada y estaba muy bueno y jugoso.

¡Espero que lo disfrutéis y os guste!

Berlinas rellenas de chocolate y batido de piña y coco

¡Hola! Ya se va notando que la fecha de los exámenes se va acercando 🙁 ¡Estoy desaparecida! Lo bueno es que con un poco de suerte este será mi último año y supongo que tendré un poco más de tiempo para hacer cosillas en la cocina y pasarme por aquí. Como compensación os traigo dos cositas: berlinas rellenas de chocolate y batido de piña y coco.

Primero vamos por lo más complicadillo: las berlinas. Esta receta la he sacado del libro de Xavier Barriga, Bollería, del que ya os hablé. He de decir que salen muy ricas, sobre todo para aquellos que os gusten los donuts. Eso sí, tengo que practicar un poco para que me salgan bien redonditas, ¡que me salieron un poco deformes! Si la próxima vez me salen mejor actualizaré el post con las nuevas imágenes y los posibles trucos que haya seguido 🙂 ¡Pero vamos ya con la receta!

Berlinas rellenas de chocolate.

Berlinas rellenas de chocolate.

Para 16 berlinas rellenas de chocolate necesitamos:

  • 500 g de harina de fuerza.
  • 10 g de sal.
  • 80 g de azúcar.
  • 2 huevos.
  • 50 g de mantequilla.
  • 180 ml de agua.
  • 40 g de levadura fresca.
  • La ralladura de medio limón.
  • 1/2 cucharadita de canela en polvo.
  • Aceite para freír.
  • Un bote de Nutella.
  • Azúcar glas.

Comenzamos amasando con el gancho de nuestra amasadora o a mano todos los ingredientes, excepto la mantequilla y la levadura. El agua lo echamos poco a poco y guardamos un poco para luego.

Cortamos la mantequilla en dados pequeños y la incorporamos fría a la masa. Amasamos hasta que esté completamente integrada. Si lo hacemos a mano deberemos hacer algunos descansos para que tanto la masa como nosotros reposemos. Ahora añadimos nuestra levadura a la masa con el agua para que se disuelva bien. Seguimos amasando hasta que la levadura se integre y la masa quede elástica. Sabremos que hemos terminado cuando la masa se despegue del bol de la batidora o no se nos pegue en nuestras manos. Si no es el caso, amasamos y amasamos.

Formamos una bola con la masa y la dejamos reposar en un bol untado con aceite de oliva y tapado con film transparente durante una hora en la nevera. Una vez que haya pasado esta hora, dividiremos la masa en bolas de 60 gramos cada una y las ponemos en una bandeja con papel vegetal bastante separadas para que no se junten cuando crezcan. Volvemos a dejar reposar la masa en la nevera durante 30 minutos.

Ahora meteremos nuestra bandeja en el horno y las dejaremos reposar durante 90 minutos o hasta que hayan duplicado su volumen. Calentamos aceite a unos 170º o 180º C e introducimos las berlinas una a una con cuidado. Doramos ambas caras y sacamos. Dejamos enfriar sobre papel de cocina para que se absorba el exceso de aceite.

Para rellenarlas hacemos un agujero con el filo de un cuchillo o hacemos círculos con un palillo y con una manga pastelera cargada de Nutella introducimos nuestra crema. Rebozamos las berlinas con azúcar glas.

¡Y ahora vamos con nuestro batido!

Para dos vasos de batido de coco y piña necesitamos: 

  • 1/2 piña.
  • 1 plátano.
  • 100 ml de leche de coco.
  • 1/2 lima.
  • 4 cubitos de hielo.

Lavamos la fruta y partimos la piña por la mitad. Quitamos las hojas, la cáscara y la parte central dura. Partimos la lima por la mitad y la exprimimos. No olvidemos quitar las pepitas que puedan caer pues harán que el batido sea amargo. Pelamos el plátano y ponemos todo en nuestra batidora. Batimos hasta obtener una textura fina. Si queremos, podemos añadir miel al gusto.

Batidos de coco y piña.

Batidos de coco y piña.

¡Qué aproveche y hasta la próxima!

Baghrir, crepes típicas de Marruecos (¡y Expotarta!)

¡Hola! Ya estoy por aquí de nuevo tras dos eventos bastante seguidos: el Día del Libro y Expotarta. Dos días que nos han dejado más secos de lo que estábamos, pero que han merecido la pena ¡y bastante! Y vengo para traeros una delicia muy fácil y rápida, perfecta para desayunos o meriendas (aunque debe dejarse reposar): baghrirs, crepes de Marruecos o jeringos (no sé si este último es solo en Melilla). ¡Vamos con la receta y luego con las compras del día del libro y Expotarta!

Baghrir y sus agujeritos

Baghrir y sus agujeritos.

Para unos 8 baghrirs (la cantidad es muy subjetiva, todo depende de la sartén que utilicéis):

  • 1 taza de sémola de trigo.
  • 1/2 taza de harina.
  • 1 cucharadita de azúcar.
  • 1 sobre de levadura química.
  • 1 cucharadita de levadura panadera seca.
  • 1 cucharadita de sal.
  • 1 1/2 tazas de agua tibia.

Ponemos todos los ingredientes en un bol y batimos con la batidora hasta que este todo integrado. Dejamos reposar una hora, removemos y ponemos a calentar una sartén antiadherente SIN ACEITE. Antes de echar la masa necesitamos que la sartén esté muy caliente pues si no se pegará y se nos destrozará. Con ayuda de un cazo comenzamos a echar la masa. Este tipo de tortitas solo se hacen por un lado, así que no debemos darle la vuelta. Podemos levantarlas de vez en cuando para ver si están hechas ya y evitar así que se nos quemen. Si os salen agujeritos ¡no os preocupéis! Son completamente normales y de hecho, son muy característicos 🙂

Una vez que los tenemos podemos servirlas con lo que queramos. A mí personalmente me gustan con mantequilla y mermelada, pero seguro que están muy buenos con Nutella o Nocilla. Tradicionalmente en Marruecos se consumen con miel, pero yo no los he probado así. La miel solo me gusta con leche 🙂 El aceite de oliva es otra opción.

Mi elección: mantequilla y mermelada de moras.

Mi elección: mantequilla y mermelada de moras.

Y ahora vamos con mi compra aprovechando el día del libro:

Bollos, bollos!!!

¡¡¡Bollos, bollos!!!

Sí, yo también me he hecho con Bollería de Xavier Barriga. ¿Cuántos blogs habrás ya visto con este libro? ¡Y es que mola! Está muy bien explicadito y aunque parecen complicadas las recetas, ¡estoy deseando animarme con ellas! (En cuanto haga los cake pops pendientes y las mini cakes. ¡Sí! ¡Mini cakes!) ¡Porque ya tengo molde para hacer mis tan deseadas mini cakes! ¡Porque estoy enamorada de ellas desde que las vi, creo recordar, en el tercer fascículo de Pastelería Creativa! ¡Y todo se lo debo a Expotarta! 🙂

Además de estos moldes que como veis me entusiasman, compré varios cortadores (set de gatitos y búhos, un vestido y una ardilla), una base giratoria para facilitar el tan odioso paso de cubrir las tartas con buttercream (¡sí! ¡puedo decir que odio algo de todo esto!), un molde de chocolate con forma de tabletitas (desde que se lo vi a Alma me dije que debía tenerlo), un rodillo texturizador para hacer canastas, un delantal para Sergio, fondant de Kelmy para probarlo, otro molde de silicona de Wilton (esta vez con motivo floral), un colorante marrón y un set de 3 rejillas para enfriar bizcochos, galletas, cupcakes y esas cosas. ¡Parecen pocas cosas! Pero nos dejamos lo que llevábamos. ¡Aquello era una locura!

Fuimos el sábado y nos tiramos todo el día allí para ver las demostraciones que me interesaban. Tuve el placer de ver a Mark Tilling, Jan Clement-May, Ceri Griffiths y Susanna Righetto. ¡Todos profesores de la escuela de Squires Kitchen y grandes profesionales! ¡Alucinante! Os dejo fotitos de lo que nos enseñaron a hacer:

El pulpo, cangrejo y estrella de mar de Jan Clement.

El pulpo, cangrejo y estrella de mar de Jan Clement.

Jazmines de Susanna.

Jazmines de Susanna.

Flores con glasa de Ceri.

Flores con glasa de Ceri.

Flores con glasa de Ceri.

Flores con glasa de Ceri.

Y para acabar… Os dejo fotos de las cosas que me gustaron especialmente de los concursos. ¡Un gran trabajo en general!

Muy bonita el hada!

¡Muy bonita el hada!

Me encanta el elefante y la chica!

¡Me encanta el elefante y la chica!

Tarta de boda original.

Tarta de boda original.

Muy logrado el modelado!

¡Muy logrado el modelado!

Quiero hacer unas flores así de perfectas!!

¡Quiero hacer unas flores así de perfectas!

Qué bonita!!

¡Qué bonita!

No me extraña que fuera una de las ganadoras...

No me extraña que fuera una de las ganadoras…

Increíble.. y todo con manga!!

Increíble… ¡y todo con manga!

Mis galletas preferidas. Parecen pinturas!

Mis galletas preferidas. ¡Parecen pinturas!

Tarta de boda muy original!

¡Tarta de boda muy original!

Espero que disfrutarais tanto como yo si fuisteis y si no, espero que el año que viene lo podáis hacer 🙂

¡Hasta la próxima!

Scones

¡Hola! ¿Cómo va la cosa? ¿Habéis merendado ya? ¿Aún no? Pues estáis tardando en hacer esta maravillosa receta tradicional inglesa: ¡los scones! ¡Me han encantado! No los había probado nunca y bueno, no como más porque no quiero ser un bollito o scone.

Son muy fáciles y bastante rápidos de hacer. El único “problema” es que llevan buttermilk, ese desconocido para muchos supermercados. Yo lo he comprado en Alcampo, pero dicen que también se puede encontrar en Carrefour, algunos Lidls y en la Mantequería Alemana de Madrid. Tiene un consumo preferente muy corto (unos 7 días), así que, o hacéis muchos scones o os sugiero tres recetas (Bizcocho de chocolate, Red Velvet cupcakes y Red Velvet Cake), ya que si no se os estropeará. Tened en cuenta que son como panecillos y se deben comer el mismo día ¡o se pondrán duros! También dicen que se pueden congelar, pero no os lo puedo asegurar porque no lo he probado.

Scones, mermelada de moras y mi taza nueva del Ikea ^^!

¡Scones, mermelada de moras y mi taza nueva del Ikea!

¡Vamos con la receta! (adaptada de Pasteles, pastas, galletas, merengues, tartas, panes dulces y salados).

Para 6 scones necesitamos:

  • 250 g de harina de fuerza.
  • 60 g de mantequilla refrigerada en trocitos.
  • 2 cucharaditas de levadura química.
  • 1/2 cucharadita de sal.
  • 1 cucharada de azúcar.
  • 175 ml de buttermilk (o 175 ml de leche más 1 cucharada de vinagre).

Precalentamos el horno a 220º C.

Tamizamos la harina, la levadura y la sal en un cuenco. Añadimos el azúcar y la mantequilla y mezclamos frotando con los dedos para formar migas. Hay que hacerlo rápido para que no se caliente la masa. Hacemos un hueco en el centro y echamos el buttermilk lentamente. Batimos rápidamente con un tenedor sin mezclar demasiado hasta formar una masa. Enharinamos una superficie y amasamos un poco. Formamos un círculo de unos 2 cm de grosor y cortamos con un cortapastas de unos 7 cm de diámetro. Colocamos los scones en la bandeja del horno separados unos de otros y los horneamos durante unos 15 minutos o hasta que se doren y suban.

Scones y mermelada de moras.

Scones y mermelada de moras.

Los cortamos por la mitad y los rellenamos de lo que queramos. Mantequilla, mermelada, nata, Nutella… ¡Va a gustos!  ¡Espero que os gusten!^^

¡Un beso y hasta la próxima!

Flores manchegas

¡Hola! Ya se van acabando las vacaciones, ¿no? ¡Qué pocas ganas de volver a empezar! 🙁 Pero bueno, para amenizar esta cuenta atrás os traigo una receta tradicional rica, rica, que hemos hecho con mi madre 🙂 ¡Flores fritas manchegas! (¡Nos vamos a poner bien hermosos con tantos dulces esta Semana Santa!)

Para hacerlas necesitaremos un molde de este estilo:

Molde para flores fritas.

Molde para flores fritas.

¡Vamos con la receta!

Para un regimiento de flores fritas (en serio) necesitaremos:

  • 6 huevos.
  • 14 cucharadas colmadas de harina.
  • 1 copita de anís dulce.
  • 1 ralladura de limón.
  • 1 vaso de leche.

Flor manchega... ñam ñam!

Flor manchega… ¡ñam ñam!

Primero tamizamos la harina y batimos bien todo. Luego ponemos a calentar una cacerola o sartén con aceite suficiente para cubrir el molde y lo metemos. Una vez esté bien calentito el aceite, metemos el molde en la mezcla sin sumergirlo entero, solo 2/3 del molde, y lo volvemos a llevar al aceite. Freímos moviendo el molde ligeramente para que la flor se suelte de este (podemos ayudarnos con un tenedor). Cuando se dore la sacamos, volvemos a poner el molde a calentar y repetimos 🙂

Después ya solo nos quedará rebozar la flor en una mezcla de azúcar y canela. ¡Y ya las tenemos listas! ¡A comeeer!

¡Qué aproveche!

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¡Este plato no es ni la mitad de lo que sale!

Crema catalana

¡Hola! Hoy traigo un postre bastante tradicional, fuera de lo que normalmente se hace en esta página pero no por ello deja de ser delicioso. Y aunque no había tenido el gusto de probarla hasta ahora, he de decir que la crema catalana está muy rica. La receta la saqué de mi primer libro de postres Las Recetas de Mamá por Ana María Prieto y según mi catador particular de crema catalana (mi novio), posiblemente es la mejor crema catalana que ha probado. ¡El pobre llevaba 1 año pidiéndome que se la hiciera! ¡¡Pero no tenía soplete de cocina entiéndeme!!

Ñam ñam!!

¡¡Ñam ñam!!

¡Vamos con la receta!

Para unos 4 cuencos de barro de crema catalana:

  • 600 ml de leche.
  • 5 yemas de huevo.
  • 100 g de azúcar.
  • 20 g de maicena.
  • La cáscara de 1 limón.
  • Canela en rama.
  • Azúcar para caramelizar.

De los 600 ml de leche sacamos un vaso para disolver la maicena. Lo reservamos y ponemos el resto de la leche a hervir con la canela y la cáscara de limón. En un bol batimos las yemas con el azúcar hasta que se blanqueen un poco y añadimos la leche con la maicena.

Cuando la leche empiece a hervir, la retiramos del fuego y la colamos. Añadimos la mitad a la mezcla anterior y batimos bien. Seguimos añadiendo poco a poco. Una vez bien batido, volvemos a poner todo a fuego suave sin dejar de mover hasta que se espese. Servimos en los cuencos y dejamos enfriar.

Cuando la vayamos a comer echamos un poco de azúcar y quemamos con el soplete ^^

Crema catalana!!

¡¡Crema catalana!!

¡¡¡A disfrutadla!!!