Bizcocho de piña

¡Hola! ¿Qué tal el veranito? Ya estamos en la segunda quincena de agosto… ¡Pero qué rápido pasa el tiempo! ¿Y qué he hecho este verano? Pues no mucho… Hacer el vago y poco más. Pero del horno (y del congelador este año) no me he olvidado y tengo varias recetas. Una de ellas es el bizcocho de piña de la pastelería de Hummingbird. No digo más, el resto ya os lo sabéis. Sobra decir que parece una nube de lo esponjoso que sale. Lo mío con esta pastelería es preocupante, en serio… ¿Os animáis a probarlo? ¡Vamos allá!

Para un bizcocho de piña (molde de 23 cm) necesitamos:

  • 200 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
  • 200 g de azúcar y 3 cucharadas para espolvorear.
  • 4 huevos.
  • 200 g de harina.
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico.
  • 2 cucharaditas de levadura química.
  • 1/2 cucharadita de sal.
  • 5 rodajas de piña en lata en su jugo.
  • 90 ml del jugo de la piña.

Bizcocho de piña.

Bizcocho de piña.

Precalentamos el horno a 170º C y preparamos nuestro molde. Para prepararlo tenemos dos opciones. O lo forramos con mantequilla y papel de horno o lo engrasamos con mantequilla y espolvoreamos un poco de harina. ¿Ventajas de esto último? Las rodajas de piña y su almíbar no os quedará tan claritos como a mí. Pero como yo no estaba con el horno que normalmente utilizo pues no me fiaba…

Sea cuál sea vuestra opción, ahora tenemos que espolvorear las 3 cucharadas de azúcar sobre el molde y colocar las 5 rodajas de piña sin superponerlas (si no os cupieran podéis cortar una de ellas y meterla por los huecos).

Ahora ya comenzamos con nuestra masa. En una batidora o amasadora batimos la mantequilla y el azúcar hasta que la mezcla quede ligera y esponjosa. Añadimos los huevos uno a uno, mezclando bien y rebañando las paredes del bol tras cada adición.

En un bol aparte, tamizamos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal. Añadimos los ingredientes secos a la mezcla de mantequilla, mezclando bien hasta que nos quede una masa suave. Añadimos el jugo de la piña y volvemos a mezclar.

Echamos la mezcla en nuestro molde, de forma que las rodajas de piña queden bajo la masa, y horneamos 35-45 minutos o hasta que el bizcocho se dore, al presionarlo vuelva a su posición y al meter un palillo este salga limpio. Dejamos que se enfríe, retiramos el molde, dejándolo al revés, y volvemos a dejar enfriar.

La receta sugiere que si se come caliente se sirva con nata. Nosotros lo comimos frío y sin nada y estaba muy bueno y jugoso.

¡Espero que lo disfrutéis y os guste!