Macarons de agua de rosa

¡Hola! ¡Cuánto tiempo, ¿verdad?! He estado un poco ocupadilla, esta vez no con los exámenes, sino con la presentación del trabajo de fin de grado, la graduación, la estancia de mis padres en Madrid, el curso que estoy haciendo y los trámites de los másteres. ¡Porque voy a poder hacer un máster! Al final apareció en el último momento un mecenas y aquí estoy, esperando las correspondientes entrevistas.

Macarons de agua de rosa.

Macarons de agua de rosa.

No obstante, el horno no ha estado apagado, así que tengo varias recetas para poner el blog al día. Una de ellas es esta: macarons de agua de rosa. ¡Vamos con la receta!

Para unos 36 macarons de agua de rosas necesitamos:

(Receta adaptada del libro Macarons de Annie Rigg).

  • 200 g de azúcar glas.
  • 100 g de almendras molidas.
  • 120-125 g de claras de huevo (unos tres huevos).
  • Una pizca de sal.
  • 40 g de azúcar.
  • 1/2 cucharadita de agua de rosas (en mi caso es el de Nielsen Massey).

Tamizamos el azúcar glas y las almendras en un bol aparte. En el bol de nuestra batidora/amasadora echamos las claras de huevo con la sal y batimos hasta que estén a punto de nieve. Seguimos batiendo mientras echamos el azúcar normal a cucharadas. Mezclamos bien tras cada adición, asegurándonos de que nos quede una mezcla blanca y brillante.

Ahora debemos añadir nuestro colorante rosa y el agua de rosas a las claras de huevo y volvemos a remover, insistiendo hasta que el color se reparta bien. Con una cuchara incorporamos la mezcla del azúcar glas y las almendras a las claras de huevo con mucho cuidado de que estas no se bajen. Debemos mezclar con movimientos envolventes hasta que la masa quede homogénea y sin grumos. ¡Es muy importante que las claras no se bajen!

Llenamos nuestra manga pastelera y formamos círculos usando una plantilla o a ojo (estos deberían ser de unos 5 cm de diámetro) sobre nuestras bandejas de horno. Eliminamos las burbujas de aire con un golpe seco y dejamos reposar hasta que se sequen, es decir, hasta que al tocarlos no nos manchemos. Este paso es importante o no saldrá el pie típico del macaron.

Una vez que estén secos, precalentamos el horno a 170º y los horneamos durante más o menos 10 minutos. Sabremos que están hechos cuando se despeguen bien del papel de hornear. Dejamos enfriar en la bandeja.

Macarons de agua de rosa.

Macarons de agua de rosa.

Para el relleno de buttercream de agua de rosas necesitamos:

  • 125 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
  • 250 g de azúcar glas.
  • 1/2 cucharadita de agua de rosas.

Tamizamos el azúcar glas y lo batimos con la mantequilla en nuestra batidora/amasadora hasta que se integren bien. Echamos nuestro agua de rosas y volvemos a batir.

Llenamos una manga pastelera con la buttercream y montamos nuestros macarons.

He de decir que el sabor es raro, pero a mí personalmente me gustó y a Sergio también. Es cuestión de probarlo y de innovar un poco. Espero que os animéis a ello y ya me contaréis qué os parecen.

¡Un beso y hasta la próxima!

Macarons de chocolate y avellana

¡Hola! Hoy os traigo una receta “macaronil”: ¡¡¡Macarons de chocolate y avellana!!! Y es que por fin nos han salido bastante decentes (sí, ya se que aún tienen grumitos… ¡pero no están ni rotos, ni pegajosos como los primeros! y muchos tienen un hermoso pie ^^). Los grumitos no sé si serán por las avellanas o porque no se mezcló del todo bien (esto de que no se pueda mezclar mucho porque sino se bajan las claras ufff).

Macaron de chocolate y avellanas! Mmmm!!!

Macaron de chocolate y avellanas! Mmmm!!!

Sí, son complicadillos de hacer… pero ya se sabe lo que se dice: cuanto más grande es el reto, ¡mayor será la satisfacción ^^! La receta la saqué del libro de Macarons de Annie Rigg que me compré el otro día junto al del de la pastelería de Hummingbird, ¡los dos geniales!

Más libros!

¡Más libros!

¡Vamos con la receta!

Para unos 30 macarons de chocolate y avellana necesitamos:

  • 200 g de azúcar glas.
  • 50 g de almendras molidas.
  • 50 g de avellanas sin cáscaras molidas.
  • 120-125 g de claras de huevo (unos 3 huevos).
  • Una pizca de sal.
  • 40 g de azúcar.
  • 1 cucharada de cacao en polvo.

Antes de todo preparamos uno o dos moldes de macarons o dos bandejas normales con papel de horno. Yo no tengo moldes y utilizo una plantilla con circulitos de unos 5 cm de diámetro, pues siempre hay que ir a lo económico pero práctico ^^

Comenzamos entonces a mezclar bien en un bol el azúcar glas (tamizado) con el cacao en polvo, las almendras y las avellanas molidas. En otro montamos las claras a punto de nieve. Una vez que estén montadas vamos echando el azúcar normal poco a poco mientras seguimos batiendo hasta que la mezcla quede compacta y blanca.

Con una cuchara grande de metal comenzamos a incorporar la mezcla del azúcar glas a las claras de huevo. Tenemos que mezclarlo bien pero con cuidado de que no se bajen las claras. ¡¡Es mejor que queden grumitos a que se bajen!! Al final quedará una especie de papilla para niños.

Macaron!

¡Macaron!

Llenamos la manga pastelera (echando la mezcla desde el bol y sin cuchara) y le ponemos una boquilla de 1 cm. ¡Comenzamos a hacer nuestros macarons en la bandeja!

Cuando terminemos habrá que esperar entre 15 minutos y dos horas (depende del tiempo que los macarons tarden en secarse) para que después nos salga el pie característico de los macarons. Para saber si están secos los tocamos con cuidado y comprobamos si no están pegajosos o húmedos.

Precalentamos el horno a 170º C y los horneamos arriba y abajo en el estante medio del horno (¡solo una bandeja!) durante 10 minutos. Y ¡voilá! ¡Ya tenemos nuestros macarons! Dejamos enfriar ^^

Macarons!

¡Macarons!

Para la crema de chocolate y avellanas necesitamos:

  • 35 g de avellanas molidas.
  • 4 cucharadas de leche condensada.
  • 50 g de chocolate negro.
  • 1 cucharada de nata líquida.
  • Una pizca de sal.

Fundimos la leche condensada con el chocolate negro al baño maría hasta que la mezcla quede homogénea. La enfriamos y batimos junto a las avellanas, incorporando la nata y la sal. Dejamos que se espese un poco y lo echamos en una manga pastelera. ¡¡A rellenarlos!!

¡¡Espero que os gusten!! ¡¡Están muy buenos!!^^

P.D.: ¡Los he vuelto a hacer para llevar a mi casa en Melilla y han sido todo un éxito ^^!