Cake pops y batido de frambuesa y plátano

¡Hola chicos! Hoy os traigo dos cositas para que os hagáis una buena merienda 🙂 Por un lado unos cake pops con bizcocho de chocolate, Philadelphia Milka y Candy Melts con sabor a vainilla y por otro, un refrescante batido de frambuesa y plátano aprovechando la fruta de temporada.

Primero vamos con los cake pops. He de decir que no he seguido ningún libro específico ni nada por el estilo. Tan solo me fui informando por internet de lo básico e improvisé. ¡Son muy sencillos! Solo necesitamos un bizcocho de cualquier sabor (en mi caso fue la mitad de un bizcocho de chocolate de 23 cm de diámetro que me sobró de una tarta) y lo desmigamos. A estas migas le añadiremos Philadelphia Milka. No os puedo decir una cantidad específica, pues obviamente depende de la cantidad de bizcocho, pero por ejemplo yo eché 3 cucharadas generosillas. Solo necesitáis que las bolas adquieran un poco de consistencia y las migas dejen de soltarse. ¿De qué tamaño deben ser las bolas? Bueno, yo las hice un poco a ojo, supongo que va por gustos aunque tampoco pueden ser muy grandes porque la gravedad nos jugará una mala pasada. Siempre podéis utilizar moldes para cake pops y os ahorráis este paso.

Cake pops.

Cake pops.

Una vez las tengamos, las metemos en la nevera durante una hora más o menos para que cojan más consistencia. Derretimos nuestros Candy Melts siguiendo las instrucciones y si vemos que el chocolate queda demasiado espeso añadimos aceite de oliva suave o aceite de girasol (¡es a ojo lo siento!), o si tenéis, dos cucharadas de crisco. Os recomiendo ir probando, echamos un poco y removemos. Cuando lo tengamos a punto, metemos 1 cm más o menos de nuestro palito en los Candy Melts para luego insertarlo en una de nuestras bolitas. Tened cuidado de no atravesar la bola, con la mitad es más que suficiente. Dejamos reposar (yo lo hice en la misma bandeja con el palo hacia arriba) y mientras vamos haciendo el resto. Esto nos servirá de pie para que nuestra bola no se quiera suicidar y atravesarse todo nuestro palito 🙂

Después, volveremos a la primera para sumergirla en nuestro Candy Melt, dejando luego que los excesos caigan por su propio peso. Una vez que hayamos quitado el exceso, echamos por encima nuestros sprinkles y dejamos secar en un dummy por ejemplo. Fácil, ¿verdad? Yo al final solo tuve 3 bajas y creo que fue por mi culpa, pues los dejé demasiado tiempo sumergidos en el chocolate. ¡Así que cuidado!

Cake pops.

Cake pops.

¡Y ahora el batido! Para dos personas necesitaremos:

  • 2 naranjas.
  • 2 plátanos.
  • 250 g de frambuesas.
  • 100 ml de agua.

Lavamos la fruta, exprimimos las naranjas, pelamos los plátanos, ponemos todo en la batidora y… ¡batimos! ¡Rico, rico!

Batido de frambuesas y plátano.

Batido de frambuesas y plátano.

¡Qué los disfrutéis y hasta la próxima!

Bizcocho de chocolate con Nutella

¡Hola! Tenía esto un poco abandonado ¡pero la semana pasada fue intensa! Entre la vuelta de vacaciones, las compras para preparar mi tarta de cumpleaños y la preparación de esta (¡primera con fondant en casa!), unido al curso de cupcakes del sábado… No he tenido tiempo de pasarme por aquí. Pero he de decir que ¡ojalá todas las semanas fueran iguales!

Mi tarta de cumpleaños!

¡Mi tarta de cumpleaños!

También estuvo la celebración con mis amigas que me regalaron un delantal ¡bordado y personalizado! ¡Y es que aún no tenía delantal aunque parezca mentira! Como tampoco nunca me he puesto cara en este blog, os dejo una foto con mis amigas y mi delantal ^^

De izquierda a derecha: Tamara, Gema (yop!) y Gaby

De izquierda a derecha: Tamara, Gema (¡yo!) y Gaby.

¡Pero bueno! Vamos con lo que nos trae por aquí:¡ nuestra receta! Esta receta me la dieron en el curso de tartas de Vainilla y Caramelo ¡que recomiendo encarecidamente! (Resultado del curso aquí). Es para un bizcocho de 23 cm de diámetro, pero yo lo usé con un molde de 20 cm de diámetro y 10 cm de altura (PME) para que me saliera bastante alto y así poder cortarlo en varias capas.

Para el bizcocho de chocolate necesitamos:

  • 280 g de harina.
  • 185 g de azúcar.
  • 220 g de azúcar moreno.
  • 250 g de mantequilla.
  • 4 huevos.
  • 1/4 cucharadita de sal.
  • 1 cucharadita de bicarbonato sódico.
  • 1/2 cucharadita de levadura Royal.
  • 125 g de chocolate de postres derretido.
  • 250 ml de buttermilk (250 ml de leche y 1 cucharada de vinagre durante 1 minuto en el microondas).
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla.

Foto por aquí, foto por allí...

Foto por aquí, foto por allí…

Preparamos el molde forrándolo con papel de horno con ayuda de un poco de mantequilla y precalentamos el horno a 180º C. Derretimos el chocolate al baño maría y dejamos que se enfríe. Por otro lado, tamizamos la harina, la sal, la levadura y el bicarbonato y reservamos.

Con una batidora de varillas o una amasadora batimos la mantequilla con los dos tipos de azúcar hasta conseguir una mezcla esponjosa. Añadimos los huevos uno a uno batiendo de forma que queden bien incorporados. Echamos el extracto de vainilla y seguimos batiendo. Añadimos el chocolate derretido y continuamos batiendo hasta que quede una mezcla uniforme.

Cogemos nuestros ingredientes secos y vamos añadiendo poco a poco, intercalándolos con la buttermilk. Batimos bien antes de incorporar el resto. Una vez esté todo, echamos la masa a nuestro molde y lo horneamos durante 45 minutos (depende del horno, siempre comprueba con un palillo o cake tester. Si sale limpio, está listo nuestro bizcocho).

Dejamos enfriar el bizcocho en una rejilla unos 15 minutos y lo sacamos del molde. Cuando se enfríe por completo lo envolvemos en papel film y lo meteremos a la nevera (si vamos a montar nuestra tarta al día siguiente) o al congelador (si vamos a tardar bastante en hacerlo). No os preocupéis si os queda demasiado tierno, con la nevera se endurece un poco 🙂

Cangrejo y ballena de fondant

Cangrejo y ballena de fondant.

Para que nuestro bizcocho nos quede más jugoso le echaremos un almíbar de vainilla en cada una de las capas.

Para el almíbar de vainilla:

  • 100 g de azúcar.
  • 100 g de agua.
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla.

En un cazo calentamos el azúcar y el agua hasta que queden integrados (también podemos hacerlo en el microondas). Una vez que la mezcla esté homogénea, echamos el extracto de vainilla. Lo dejamos enfriar y lo metemos en un biberón para bañar nuestro bizcocho 🙂

Para el buttercream de Nutella:

  • 250 g de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 325 g de azúcar glas o icing sugar.
  • 3 cucharadas generosas de Nutella (es al gusto).
  • 1-2 cucharadas de leche (depende si veis la mezcla demasiado seca y espesa).

Tamizamos el azúcar glas y lo batimos con la mantequilla hasta que estén bien integrados. Añadimos la Nutella y comenzamos a batir. Añadiremos la leche si es necesaria y batiremos durante 5-10 minutos. Con ayuda de una espátula rellenamos y cubrimos nuestro bizcocho.

Para cubrir la tarta (de 20 cm de diámetro x unos 8 cm de alto) nosotros utilizamos unos 600 g de fondant, aunque luego sobró (¡prometo hacer un tutorial para montar una tarta cuando tengamos más experiencia!). Para las decoraciones usamos el molde de Wilton de motivos marinos y fondant mezclado con pasta de flores. Los muñecos también son de fondant con pasta de flores modelados siguiendo el maravilloso libro de Jan Clement-May: Guía Squires Kitchen para modelar animales de azúcar (¡prometo hacer también algún día un tutorial de figuritas!).

Molde Wilton y libro de modelado de animales

Molde Wilton y libro de modelado de animales.

Para acabar os dejo el resultado del curso de cupcakes que hicimos (¡adivinad cuáles son hechos por mí y cuáles por Sergio!)

¡Qué disfrutéis todo y hasta la próxima!

Curso de cupcakes

Curso de cupcakes.